Historia de las vidrieras - Ollie Lupón

 

Se originan en la zona oriental del Mediterráneo. Los árabes aprendieron la técnica de la fabricación del vidrio de los bizantinos. En el siglo XII en el Imperio Carolingio, el imperio de Carlomagno, ya podemos encontrar vidrieras. Aunque ya están presentes en la época romántica, su gran época fue el gótico. Su momento de mayor esplendor fueron los años entre 1200 a 1232. Las encontramos sobre todo en catedrales. 

 

Éstas fueron un elemento muy popular en los últimos tiempos. Arte medieval (c.1000-1400). Apareció durante la era de Arte romántico (c.1000-1200) antes de convertirse en una característica esencial del "alza" Arquitectura gótica (1150-1375). Durante este tiempo, los avances arquitectónicos permitieron una mayor elaboración de la estructura y facilitaron áreas aún más grandes de vidrio. Este proceso llegó a su apogeo en el estilo extravagante en Europa y el estilo perpendicular en Gran Bretaña. Además, el diseño de vidrio se volvió más atrevido, la pintura se volvió más compleja, como el arte de caballete, y las mejoras en la mancha plateada le permitieron al artista representar el cabello amarillo y las prendas doradas de manera más realista.

 

La vidriera de los primeros años del Gótico no surge como una nueva forma de expresión artística sino que es ya un arte maduro y enteramente formado, resultado de varios siglos de experimentación y búsqueda. Posiblemente, su logro principal, a diferencia de la vidriera del Románico que tuvo que adaptarse a los estrechos ventanales impuestos por su arquitectura, consiste en haber transformado las formas constructivas de la época y haber captado la luz en el interior de los edificios religiosos.




La transición del Románico al Gótico y del Gótico al Renacimiento no se produjo de forma brusca e inmediata. Fue un proceso lento y prolongado, durante el cual las formas del Gótico fueron imponiéndose al estilo precedente o cediendo paso al estilo que entraba a continuación. Teniendo en cuenta las importantes diferencias cronológicas existentes entre los distintos países en la adopción y abandono del nuevo vocabulario artístico, podemos decir que los comienzos de la vidriera Gótica fueron en la primera mitad del siglo XIII, y su final hacia finales del siglo XV y principios del XVI, produciéndose en ambos periodos de transición interesantes fusiones de estilos. 

 

La rápida difusión de todos estos estilos dentro de las fronteras del mundo Cristiano, fue debida, por un lado, a la naturaleza nómada de los maestros vidrieros y sus talleres y, por otro lado, a la invención de la imprenta que, a partir del siglo XV, supuso la rápida difusión de imágenes en forma de grabados y estampas.

 

A partir del siglo XIII, y especialmente durante los siglos XIV, XV y XVI, el papel desempeñado por los vidrieros dentro del contexto general de las artes plásticas será cada vez más importante. Prueba de su mayor reconocimiento como verdaderos artistas del momento es el mayor número de vidrieros activos, obras firmadas y nuevos encargos, especialmente en Francia, Inglaterra y el ámbito germánico.

 

Como ocurre con el resto de las artes plásticas en el Medievo, la vidriera tiene una función didáctica y pedagógica. Era una forma de contar historias a un pueblo, en su mayoría, analfabeto, pero que, eran capaces de comprender el lenguaje en el que se expresaban aquellos artistas.




La vidriera es un conjunto de vidrios de colores que se organizan para formar escenas, del mismo modo que las teselas de un mosaico, pero con la diferencia que, en las vidrieras, las piezas se engarzan en una red de plomo o emplomado que actúa como soporte. Requiere, por tanto, de un diseño previo, que sabemos que en algunas ocasiones se encargaron a artistas tan importantes como Bartolomé Bermejo o Duccio di Boninsegna. A finales del gótico, con el uso del vidrio transparente, el problema es menos importante, y el colorido de las vidrieras pierde transparencia.

 

Las atractivas posibilidades lumínicas y simbólicas de la vidriera, junto con los avances técnicos en la arquitectura, como el desarrollo del sistema de contrafuertes, pináculos, bóvedas nervadas, etc., causaron una espectacular reducción del tamaño y grosor de los grandes muros de los edificios religiosos, lo que facilitó la apertura de grandes ventanales en varias alturas del edificio, compartimentados mediante maineles y complejas tracerías. El edificio más importante en la evolución de la arquitectura gótica del siglo XIII, dentro del proceso de sustitución del muro por paramentos translúcidos fue, sin duda, la Sainte Chapelle de París.


Monumentos representativos de este primera fase evolutiva de la arquitectura gótica fueron las catedrales de Chartres, Le Mans, Tours, Sens, Poitiers, Troyes, Bourges, Estrasburgo y París (Notre Dame y Sainte Chapelle) en Francia, Canterbury, Lincoln y York en Inglaterra, León, Toledo y Burgos en España, etc.


Lo que generalmente se conoce como vidriera gótica, no es sino un nombre general para definir las diversas manifestaciones de este arte en Europa entre los siglos XIII, XIV y XV, que abarcan, entre otros, estilos tan dispares como el "1200", "Flamígero" (a partir del segundo cuarto del siglo XIII) e "Internacional" (desde finales de siglo XIV). De hecho, las transformaciones técnicas y estilísticas sufridas por la vidriera en su transición del Románico al Gótico y del Gótico al Renacimiento, son sin duda comparables a las producidas entre los diferentes estilos góticos.

Bibliografía

https://www.arteguias.com/vidrieras-gotico.htm

https://lineaserpentinata.blogspot.com/2009/01/vidrieras-goticas.html

https://www.tiovivocreativo.com/blog/arquitectura/vidrieras/

https://es.gallerix.ru/pedia/stained-glass-art/

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